Deportes de septiembre

Durante el mes de septiembre, además de los cursos de lengua y de formación que estábamos siguiendo, también nos concedíamos algunos momentos de pausa para dedicarnos a actividades físicas, especialmente al deporte, con el fin de mantenernos sanos y en forma y de fomentar la camaradería y la fraternidad entre nosotros.
Además de cuidar nuestro crecimiento espiritual mediante la oración y la liturgia, y nuestro crecimiento intelectual mediante el estudio, también era importante cuidar nuestro cuerpo. A través de estas actividades, podíamos mantenernos físicamente preparados y en forma, para estar cada vez más disponibles al servicio de los demás y a estar presentes para ellos.
Como dice el conocido proverbio latino: «Mens sana in corpore sano».
